Opina Deporte

Una serie de notas directas o indirectas, algunas con tono morboso, cargaron en las últimas horas contra la intimidad de un jugador de fútbol. De ellas, seleccionamos un párrafo. En La Nación, alguien escribió:

La cobardía de los periodistas deportivos argentinos con Diego Maradona es alucinante. Ni que hablar de quienes, subidos a esos que llaman “comentarios” en las punto com de los medios cargan contra Maradona desde el anonimato de un nombre y una foto encubridora.

Hay alguien que se la está llevando de arriba en el fútbol. Se llama Daniel Angelici, presidente de Boca y hasta unas semanas atrás secretario general de la AFA. Pese a ser uno de los responsables del desquicio de la calle Viamonte, sólo dos medios suelen ocuparse de los adefesios de su vida y su carrera político-gerencial.

La ola sube y sube. Allá arriba, un grupo de jugadores encabezados por Lionel Messi, tan deshauciados como desmoronados, sucumben ante la más fácil tentación que ocasionan una sociedad y un periodismo exitista: saltar del barco, salvarse, renunciar.

Medianoche del martes. Mientras la mayoría de comentaristas y relatores cierran la transmisión del 4 a 0 de la Argentina a los Estados Unidos anhelando una Copa alzada, quizás uno o dos cronistas, en algún lado del país, emiten la misma frase que nosotros: "muchachos, misión cumplida. Con lo hecho aquí por ustedes en la Copa América, nos sentimos realizados, sea cual sea el resultado de la final". ¿Uno o dos cronistas? ¿O ninguno?

La brillante ocurrencia popular de hace pocos años bautizó al canal de noticias del grupo Clarín como Todo Negativo. Era (y es) realmente impresionante observar como la mayoría de los locutores y periodistas, con cierta atracción necrofílica, mostraban al kirchnerismo como aquel lugar donde todo se hacía mal.

Por Pablo Llonto. La victoria frente a Chile dejó abiertas dos esperanzas. Una, futbolística. Que las endiabladas ganas de los futbolistas argentinos, se manejen por los campos del buen juego. Respetar nuestro estilo (lo tenemos, mal que les pese a los resultadistas) continúa en la sangre de nuestros jugadores y en el debut se vio. Ya saben que desde aquí, ganen o pierdan, es lo único que nos interesa.

Por Pablo Llonto. En estos tiempos en que la prepotencia y la codicia de los más ricos y poderosos entusiasma a los medios de comunicación, la saludable goleada de Lanús a San Lorenzo revive tres reivindicaciones:

pelotas y dinero

Por Pablo Llonto. Para las élites económicas del fútbol, la palabra democracia no existe. Para las élites del periodismo deportivo tampoco.

LANUS SEMIFINALISTA

Por Pablo Llonto. El relator de radio Continental dice que “cualquiera puede ganar un campeonato en la Argentina” y enseguida se arma el debate en el equipo de trabajo. El relator intenta sus explicaciones. Pero la embarra más: “ y soy muy respetuoso de Lanús”. Es decir, aquello que pretendía decir es que si Lanús sale campeón, nuestro campeonato es cualquier cosa.