Libros y Lecturas

Martes. No picnic de Thompson es dos libros. Por un lado, el título. No picnic, título que Atlántida dejó en la tapa y subtituló con un paréntesis (No fue un paseo). ¿Era necesario? No, pero la redundancia, esa insistencia, creo que sirve. Luego una bajada explicativa: “La actuación de la 3ra Brigada de Comandos de Infantería Británica en la guerra de las Malvinas.” Pero ya esa negación inicial, ese no donde comienza la obra, desafía muchas, por no decir todas, las lecturas que se hicieron de la guerra en la década del 80 y que se siguen repitiendo. Thompson que estuvo ahí dice que no, lo niega. No fue un picnic como dicen y repiten ustedes. Luego, por otro lado, está el libro de una escritura y una prosa burocráticas y que se puede sintetizar en cómo y cuándo –sin estridencias ni apuros, con una racionalidad completa– los soldados británicos llevaron y repartieron sus “balas, porotos y combustible.” Si el título de Thompson implica cierto vértigo, el libro en sí es casi tedioso. Su lectura, como fuere, me acompaña.

Miércoles. Por la mañana antes de ir a trabajar, Mia Antonella salió a comprar y dijo que de la puerta hasta el supermercado había un hilo de sangre que había goteado durante la noche. El único género donde se puede ensayar la crítica a la arquitectura es la novela. Todo lo demás es como bailar sobre arquitectura. Quiero decir existe la historia de la arquitectura y la crítica de arte pero ¿la crítica de arquitectura? Acá sí entiendo la cita de Zappa. (Otro soporte para ser crítico de arquitectura es el cine.)

Viernes. Compro un libro por Mercado Libre. Voy a buscarlo a una dirección en Colegiales. Es una librería muy linda, grande, algo escondida. Me acerco al que atiende y nos reconocemos. Es Miguel, el librero de la calle Puán, de la librería Biblos, donde yo compraba mis libros cuando era estudiante. Hablamos de esas épocas y de estas épocas.

Domingo. Presentación de Navidad en Japón de Thomas Rife. Lo presentamos en el centro cultural El Limonero. Hablamos con Caresano de Bloy y de Proust. La mejor editorial de ensayo de hoy es Ediciones Paco. No tiene competidora. Mañana, a Lanús a ver a Pino. Quiere que escriba su libro, que entiendo será de memorias. Estoy en la casa de Mia Antonella así que voy a ir en tren, saliendo de la estación de Constitución. Hasta hace muy poco, este barrio de Constitución me era desconocido. Me ubicaba, desde ya, en la plaza. Pero ahora conozco más. Reconozco esquinas, antros, edificios. En la calle, los travestis y los adictos, los dealers, la policía, los dominicanos, los senegaleses. Hace un rato fui a hacer unas compras al supermercado de la cuadra y había dos chinos hablando en voz alta. En la biblioteca de Mia Antonella encuentro el Método de Lectura Gradual de Sarmiento. ¿Cómo describir el barrio? No conozco las historias. Solo veo fragmentos de situaciones, personajes, escenas que se develan a medias. En los edificios viven los vecinos nunca del todo indiferentes pero forzados a hacer otra vida, a evitar la calle. Constitución es un barrio dividido entre el exterior y el interior.

Sábado. Yendo a Tigre con Marco a buscar una donación de libros para el museo. Buena aventura. Cargamos unos ochocientos libros, todos sobre Malvinas. El donante era un escribano amable y locuaz que había dedicado su vida a leer sobre el Atlántico Sur y también, como nos contó, Julio Verne y novelas de aventuras de Tarzán.

Sábado. Ayer o anteayer murió Elizabeth II, reina de Inglaterra. El cipayismo local la saluda. Muy desagradable todo. No me gustan los Windsor.

Lunes. El jueves trataron de matar a Cristina. El viernes se decretó feriado. El sábado a la mañana en el taller con Robles hablamos de la composición de personaje que se puede leer en el asesino fallido. (Redes sociales, moda y vestuario, tatuajes, oficios, apariciones televisivas, vida social, torpeza.) Ayer Matías Raía presentó Vida, obra y milagros de Marcelo Fox. Del fin de semana me quedó la sensación de haber convocado el humor negro.

Lunes 29 de agosto. Sábado y domingo, la Orquesta del Centro y el Coro De Garaje hicieron el Réquiem de Mozart. El sábado en una iglesia de Palermo, en la calle Bonpland, el domingo en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, al lado del CNBA. Fui a los dos conciertos, ambos gratuitos, con buena acústica y músicos y cantantes de primer nivel. Los dos conciertos se llenaron. Había gente parada en los pasillos. Podría escribir sobre la obra y su historia, o sobre la obra y su forma, sobre cómo se relacionan los juegos de voces con el latín y la orquesta, y también podría escribir sobre qué le pide la muerte a la música sacra, cuál es esa forma final, que está llena de épica, de intimidad y de vida.

Jueves 18 de agosto. Ayer, entrega de medallas en el museo. Mucha gente, muchos amigos. Una vez le pregunté a un marino si leían cuando estaban embarcados y me dijo que sí. No todos, desde luego. Pero había lectores. Circulaban muchas revistas pero también libros. Cada uno podía tener incluso una pequeña biblioteca a la cual recurrir en los tiempos libres. En su caso, me dijo que había leído y releído mucho una novela, Las hormigas de Carlitos Chaplin de Pacho O´Donnell y también París era una fiesta de Hemingway. Más tarde, leo en la web, de casualidad, que Cortázar y Carol Dunlop recorrieron la autopista que une París con Marsella entre mayo y junio de 1982. De ese viaje surgió Los autonautas de la cosmopista o un viaje atemporal París-Marsella, el libro de recuerdos que se fue escribiendo durante el viaje. O sea, que mientras en Malvinas se peleaba, ellos viajaban y escribían. Abril, mayo y junio de 1982. Insisto, mientras Cortázar y Dunlop viajaban y escribían su crónica, mientras en Malvinas se peleaba, y Fogwill escribía Los pichiciegos.

Sábado. San Expedito, santo de los escritores, hazte presente con tu decisión y tu eficiencia. Santo amigo, debería escribirte una oración. San Expedito, santo patrono de los que escriben, de los que cuentan sílabas y palabras, de los que corrigen, de los que narran, de los que ensayan y traducen, hacé que mi historia y mis versos se cierren hoy y no mañana. Te pido, San Expedito, voluntad para decidir, y decisiones para terminar. (El cuervo grita ¡mañana, mañana, mañana! Hay que pisarlo. Hay que cortar, hay que corregir, hay que terminar. Hay que pisar al cuervo.)