La Política

(Columna publicada en Diario La Nación) "Cristina Fernández ganó en la provincia de Buenos Aires y Cambiemos se impuso a nivel nacional".

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Hay cierta inquietud en el ala más política de Cambiemos. No les gustó escuchar, en los últimos días, al jefe de gabinete, Marcos Peña, repetir la idea de que se ganará a nivel nacional.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Aunque los analistas clásicos no lo terminen de reconocer, Cambiemos es, antes que nada, una máquina de ganar elecciones. Los sucesivos triunfos de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires podrían ser considerados como los antecedentes básicos. Pero ya, entre los verdaderos profesionales de las campañas, nadie duda que sus candidatos, los de Cambiemos, son los más serios, disciplinados y aptos para competir y, eventualmente, triunfar.

(Columna publicada en Diario La Nación) Si Cambiemos gana las elecciones de octubre, Mauricio Macri tendrá la última oportunidad para demostrar que no es un presidente de transición, sino uno que vino a transformar de verdad la Argentina.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) El comando electoral de Cambiemos permanece en estado de alerta por el resultado incierto de las elecciones que vienen. Hay, en realidad, tres posturas bien diferenciadas sobre lo que creen que puede suceder. Una, la más pesimista, sugiere que si las cosas siguen así, Cristina Fernández puede ganar y 1País de Sergio Massa y Margarita Stolbizer quedaría cabeza a cabeza con los candidatos Esteban Bullrich y Gladys González.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial)Si los estrategas electorales del Gobierno siguen jugando con fuego, tarde o temprano, se pueden quemar.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) De todas las prácticas de la política argentina, el cierre de listas de candidatos es una de las que acumula más actitudes miserables y perversas.

(Columna publicada en Diario La Nación) Hagamos un ejercicio de anticipación. Demos por hecho algunos supuestos. Por ejemplo, que Cristina Kirchner ya se anotó como primera candidata en la lista de senadores o diputados nacionales del frente Unidad Ciudadana. Juguemos a que ya sucedieron las PASO de agosto y las elecciones legislativas de octubre. Hablemos de los resultados en la provincia de Buenos Aires. Imaginemos que Cambiemos ya ganó y que la ex presidenta obtuvo el segundo lugar, a unos cuatro o cinco puntos del primero. Demos por descontado que Sergio Massa y Margarita Stolbizer hicieron una muy buena elección. Mejor, incluso, de lo que pronosticaban las encuestas. Pero juguemos a que su alianza 1País terminó tercera, muy cerquita de la lista de la ex jefa de Estado. Hablemos también de Florencio Randazzo, por qué no, obteniendo un porcentaje digno pero insuficiente para quitarle el liderazgo del peronismo o como se llame a la mujer que lo sigue mirando como su empleado.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Si a alguien le quedaba alguna duda, esta semana se terminó de confirmar: la ex presidenta Cristina Fernández trabaja para su sucesor, Mauricio Macri. De otra manera no se entiende porqué instruyó a sus incondicionales para que le negaran al ex ministro Florencio Randazzo la posibilidad de enfrentarla en las PASO. Si es verdad que le gana caminando, ¿por qué no lo enfrenta y lo saca de la cancha a puro voto? Si en realidad lo que no quiere es despeinarse por enfrentar al que, según el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, era un "simple empleado" de la ex presidenta, ¿por qué arma semejante movida para impedir la interna? ¿No se da cuenta que así lo único que hace es agrandar la figura de "El Flaco"? ¿Carece de sensibilidad política como para prever que, al ningunearlo, lo único que provoca es una considerable fuga de votos no solo de los anticristinistas sino de los peronistas desencantados con su "estilo de conducción"?.

(Columna publicada en Diario La Nación) Hay muchas clases de periodistas, pero los que menos respeto merecen son los que temen las fricciones con el poder de turno. Como escribió Tom Wolfe: "Los que no tienen lo que hay que tener". Por supuesto: no tuvo el mismo costo denunciar antes a Néstor Kirchner, Cristina Fernández, sus ministros y sus empresarios amigos que hacerlo en la actualidad. Cristina enviaba a la AFIP y ordenaba el quite de la publicidad a los medios y periodistas críticos. Además mandaba a llamar a los dueños de los diarios, las radios y los canales para pedir la cabeza de los colegas que la criticaban e investigaban.