La Política

Nuestro país continuará siendo inviable mientras se siga imponiendo la lógica de sindicalistas como Pablo y Hugo Moyano. Patoteros, antidemocráticos, ladrones de vacunas, imputados y procesados en múltiples delitos de corrupción, los Moyano acaban de amargarle la vida a un emprendedor que no puede abrir su parque industrial, en Villa Adelina, desde hace seis días, porque Camioneros no deja entrar ni salir a ningún vehículo, debido al conflicto que mantiene con una de las 28 empresas que está instalada en el predio.

La muerte de Carlos Menem, al kirchnerismo en general, y a Cristina en particular, no le sienta bien. En 1995, el entonces gobernador Néstor Kirchner, presentó a Menem en un acto, en El Calafate, como el mejor presidente de la historia. Es imperioso recordar el contexto: se había privatizado YPF y Kirchner hacía tiempo que venía usufructuando las regalías petroleras que más tarde serían recordadas como los famosos “fondos de Santa Cruz”. (los mismos fondos que superaron los mil millones de dólares y que se fueron evaporando mientras crecían las sospechas de corrupción).

Ayer fui al supermercado. Es algo que suelo hacer cada tanto, en especial para comparar el precio y la calidad de los productos que compro siempre. Es una experiencia que le recomendaría repetir al presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández, y también a los líderes de la oposición, porque no. Entiendo que Alberto y Cristina están demasiado ocupados en sus asuntos. Tratar de postergar las elecciones uno, poner a jueces amigos y tratar de cobrar las dos jubilaciones de privilegio y un retroactivo de mas de 100 millones de pesos la otra, aunque ahora tendrá que esperar, porque el juez hizo lugar a la apelación presentada por un particular. La voy a hacer bien corta, para no aburrir: compré cuatro “pavadas”. Gasté casi 1.600 pesos.

El próximo lunes primero de febrero, a partir de las 6, volveré a conducir un programa de radio de “la primera mañana”. Será en Rivadavia AM 630, por donde pasaron gigantes de la radio como Héctor Larrea, Antonio Carrizo, Cacho Fontana y Magdalena Ruiz Guiñazú, entre otros. El programa se llama “Esta mañana”. Logramos formar un equipo excepcional, sobre el que te contaré, enseguida, aparte.

(Columna de Luis Majul) Hasta nunca 2020. Solo bastará para recordarte, la pandemia, la peor caída de la economía de la historia de la Argentina y la muerte de Diego.

Los que asistimos con pasión y en detalle al histórico debate sobre la ley de divorcio, finalmente sabíamos que tarde o temprano la legalización del aborto llegaría. Se produjo esta madrugada, después de un intenso intercambio en el Senado; 38 senadores votaron a favor y 29 en contra. Nadie puede negar que se trata de un hecho histórico. Y nos atrevemos a anticipar que no va a suceder nada distinto a lo que pasó desde entonces. Quiero decir: así como no hubo un tsunami de divorcios a partir de 1985, no habrá una carrera loca de abortos inducidos. Al contrario: habrá menos muertes por abortos clandestinos, y más conciencia sobre cómo prevenir los embarazos no deseados, más educación sexual y, ojalá, más acompañamiento del Estado para las mujeres que dudan.

(Columna de Luis Majul en La Nación Más) Lo juro: todavía no alcanzo a comprender qué va a pasar con las vacunas y con los estragos del Covid-19 en Argentina. ¿A quién hay que creerle, al ministro Ginés González García, quien el martes explicó que la vacuna rusa no llegaría a tiempo porque había problemas con los aviones, o al Presidente, quien acaba de decir que estarán aquí la semana que viene, el miércoles 23 de diciembre, y se les aplicará a las primeras 300 mil personas, porque tienen 600 mil dosis listas para hacerlo de inmediato?

La inflación de noviembre superaría el 3 por ciento. La de diciembre y enero también. La inflación de la Argentina es una de las más altas de Latinoamérica y también del mundo.

Ahora que el presidente Alberto Fernández mandó al psicólogo a un colega porque le comentó que tenía miedo por el crecimiento y la violencia de los casos de inseguridad y Máximo Kirchner criticó a Mario Negri porque hizo lo mismo con unos cuentos diputados del oficialismo, voy a detenerme en las críticas recibidas por haber titulado mi comentario del 26 de octubre pasado: “A Cristina le vendría bien un buen psicoanalista”.

Así como en su momento el presidente pareció enamorarse de la cuarentena, ahora se aferra a la vacuna como si fuera la única solución para salir de la pandemia y de su caída de la imagen positiva. Tanto se enamoró de la cuarentena, que, en su entusiasmo, hizo una serie de comparaciones con países que antes estaban mal y hoy están mejor que la Argentina, como Noruega y Suecia, por citar solamente a dos.