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FENÓMENO SHOWMATCH
No culpes a la tele

TinelliPor: Adriana Amado. Una vez más, Showmatch hace mover la aguja del medidor de audiencia, y la televisión y sus explicadores intentan dar, por enésima vez, respuestas lógicas, académicas, periodísticas al fenómeno. Casi siempre la ligamos los espectadores, que tenemos que bancarnos que nos insulten desde las columnas de doctrina sin derecho a réplica. Que somos indolentes y que nos gusta el entretenimiento de baja estofa. Que no tenemos cultura por eso le damos 30 puntos a Tinelli y nunca lo suficiente a Encuentro para que llegue de una vez al 0,01  mínimo para entrar en las mediciones. Que somos insaciables, y como no nos alcanzaban las cuatro emisiones semanales del programa, demandamos a la televisión que nos pase Showmatch a toda hora y por todos los canales. “Ud. es el culpable de todos los quebrantos de la televisión” dice el nuevo bolero del espectáculo.

A lo primero, vayan sabiendo: el rating no es sólo una cuestión de demanda. Pensar que la televisión nos da exactamente lo que queremos es suponer que el televidente es el programador artístico. ¿Desde cuándo? ¿Alguien nos pregunta? Es como si el señor McRonald dijera que en la Argentina el condimento más popular es el kétchup porque es lo que más sale. No es lo que pedimos, sino apenas lo que podemos elegir entre dos opciones: eso o mayonesa. Menuda oferta. En la televisión también casi siempre es “kétchup o mayonesa”. Hacia el final del día, cuando llegamos exhaustos del trabajo, aburridos de las noticias, agotados de las clases, la opción no es “el Discovery o Telefé”; “Feinmann o Tinelli”; “libros o lentejuelas”. La elección que hacen los televidentes depende de lo que hay. Y todos sabemos que no es mucho. El domingo Vélez-River tuvo más audiencia que Banfield-Tigre, al punto que el canal público logró la hazaña de superar a  todos los demás. ¿Qué dirían los críticos de siempre? Acusarían a la audiencia de que siempre elige la opción más fácil, que prefieren los equipos “hegemónicos” en lugar de interesarse por los clubes minoritarios excluidos del negocio y la pantalla.

En la misma línea, ahora están preocupados porque un cuarto de la programación es una repetición de Tinelli. Es cierto que cualquiera se arma un programucho con la videograbadora y dos o tres panelistas que dicen estupideces con la convicción de estar siendo graciosos y/o inteligentes.  Pero claro, si lo hace 678 con Bonelli, es pensamiento crítico. Si lo hace RSM con Tinelli, es crisis de pensamiento. La venganza del televidente es que ninguno de esos recicles es el preferido cuando hay producción genuinamente televisiva en otro lado. Pero si a la tarde ponen Encuentro a competir con la repetición de Casi ángeles, significa que ponen escuela a pelear con televisión, ¿quién creen que va a ganar?

La cuestión es que nadie se quiere hacer cargo de las razones por las que los adolescentes prefieren lo segundo. Es mejor echarle la culpa a Cris Morena que pensar en las causas estructurales que hacen que esa televisión sea la primera opción para muchos. Es más fácil decir que la televisión deterioró la cultura a pensar que el deterioro cultural determina esta afición por estos productos mediáticos.  Y es más fácil proponer más televisión que lograr las transformaciones educativas necesarias para poner la televisión en otro lugar de nuestras vidas. No por casualidad, cuando la educación gana la agenda, se habla de infraestructura y de techos caídos, más que de calidad educativa y deterioro en la enseñanza (vean si no el informe de Periodismo social sobre las noticias de la educación). Como si la brecha educacional se arreglara con la conexión de gas, o peor, con televisión educativa (que no suele ser ninguna de las dos cosas). Ya sabemos que a Tinelli le encanta que lo miren y que lo repitan, por eso a él no le molesta que muchos no laburen y  vivan de él. Ya sabemos que para la televisión lo importante es el rating, la cultura  va y viene. Pero, ¿para la sociedad?  ¿y para los que deberían estar ocupándose de otra cosa en lugar de pasar el tiempo peleándose con la televisión?

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