EN LA PREVIA DE LOS MARTÍN FIERRO
Los timadores de Aptra

 Por: Osvaldo Bazán. De verdad, no pensaba ocuparme más de los amigos de Aptra pero como no dejan de dar sorpresas -y la llegada de su único trabajo anual los enloquece-, no puedo menos que ocuparme del “comunicado” que dieron en la entrega de los diplomas a los nominados.

Es tan descacharrante el comunicado, tan demostrativo de lo que esa asociación cerrada con fines de lucro cree que es pensar, que vale la pena contestar algunos puntos: “Se armó un alboroto tremendo. A alguien se le ocurrió decir que Aptra había expurgado de su Ayuda-Memoria los programas que responden a la categoría Cultural y un coro de periodistas en el que se alternaron reputados columnistas y quienes hacen del chimento una virtud teologal, salieron a clamar a los cielos por lo que consideraban poco menos que un asesinato a la cultura. De oídas, no más, porque ninguno de ellos trató de averiguar lo que había sucedido. No hubo un sólo llamado telefónico a la sede de Aptra”.  Lo primero es que reconocen que desde reputados columnistas hasta chimenteros se quejaron. Es decir, todos los que no estamos ahí y sabemos que es una truchada.  No hace falta ser “reputado columnista” o “chimentero” para saber que Aptra es poco seria. Tan poco seria que cree que hay que llamar a Aptra para saber cómo son las ternas propuestas.

Sigue el comunicado: “De haber querido averiguar, los 'defensores de la cultura' se hubiesen enterado que el rubro Cultural no fue eliminado sino que se fusionó con el de Interés General, que para la presente oportunidad pasó a denominarse Interés General/Cultural/Musical”. Columnistas reputados y chimenteros nos quejamos por el desprecio a la cuestión cultural, algo evidente si los programas específicos deben entrar en rubros más generales para poder existir.
“Se hubiesen enterado igualmente que hace dos años, en la entrega correspondiente a la producción 2004, había ocurrido algo similar con el rubro cultural y en ese entonces todo transcurrió con entera normalidad”. "¡Si, ya hicimos papelón una vez y no dijeron nada, ¿ahora qué se quejan?!", parecen preguntar.
“Sucede -hay que señalarlo- que en estos últimos años el Martín Fierro recuperó su prestigio. Que en la actualidad es anhelado y codiciado por todos aquellos integrantes de la colonia artística que desarrollan sus habilidades en los terrenos de la radiofonía y la televisión”. Tan anhelado que sólo una decena de primeras y segundas figuras fueron a recibir el diploma.

“Resultaba seductor (...) salir a despotricar. Pero lo que deseaban pintar negro resultó blanco. Como en los enredos que transcurren en las sátiras de Moliêre y las comedias de Shakespeare, donde sobre el final los timadores resultan timados”.  Y acá un segundo porque esto es una maravilla. ¿Sabrán los redactores de la comisión directiva que “timar” es “quitar o hurtar con engaño”? ¿Es una confesión de parte? El palito para Mario Pergolini, que decidió que su programa de historia poco tenía que ver con los almuerzos de Mirtha Legrand o las mañanas de Jorge Guinzburg -programas a los que elogió-, es de un nivel de histeria de peleíta de vedette de programa de la tarde. “Tampoco es posible que ciertos conductores de programas, haciendo gala de una soberbia autosuficiente, desistan de participar tras haber sido nominados porque desean elegir cómo conformar la terna que les compete”. Cuando alguien entra a trabajar en televisión, produce un programa o participa de alguna producción, ¿necesariamente acepta el régimen de premios de esta organización privada? Yo no firmé nada.

“Vale la pena recordar que quienes apuntaron hacia Aptra infundadamente, miraron hacia un costado o se hicieron los desentendidos cuando aspectos culturales importantes como los cierres, demoliciones o cambios de rubros impactaron sobre salas teatrales; cuando ciclos radiales y televisivos fueron levantados, amputados o maltratados en horarios y continuidad; cuando se levantaron importantes columnas en la prensa gráfica o cuando la sede de la Comedia Nacional, podría decirse el grupo teatral de bandera, continúa cerrada, envuelta en un conflicto todavía sin final. O la carencia de ficción en los canales que reduce la fuente de trabajo a quienes hacen de la interpretación una profesión”. Primero, Aptra, ¿quién te dijo? Recuerdo a varios de los que se ríen de este premio hablar de todos los temas que dicen ahí. Lo que no recuerdo es que Aptra se haya pronunciado. Enhorabuena si Aptra ahora decidió hacer algo más que recaudar para la organización con la fiestita anual. Además, entre las cosas que piden, es que quienes nos quejamos defendamos que haya más ficción. ¿Por qué debería defender programas de ficción por sobre otros programas? Periodísticos, deportivos o culturales o musicales son fuente de trabajo para mucha gente. Claro, no suelen ser objeto del cholulismo aptrero.

Y el final es tan mediocre como todo el documento: “Eluden enfrentarse con quienes consideran centros de poder y se ensañan con Aptra porque la imaginan un contendiente débil. Están equivocados, ya que dichos comportamientos los despoja de toda autoridad moral para erigirse en jueces”. Primero, una vez más Aptra, ¿quién te dijo que todos los que criticamos esta organización eludimos enfrentarnos.etc.? Finalmente, ¿qué autoridad moral tienen para erigirse en jueces de la programación anual?

En fin, hagan la fiestita, recauden y listo. Pero no se pongan serios que no les sale.

Opiná sobre esta columna en nuestro libro de visitas