POR QUÉ CASI NO HAY PROGRAMAS POLÍTICOS
Somos periodistas, queremos informar (Segunda Parte)

Luis MajulJorge LanataPor: Luis Majul. Un país sin periodistas. Es evidente que a a este gobierno intolerante le conviene una televisión sin programas políticos. Y también parece obvio que a los dueños de los canales de televisión, con algunas excepciones, les es más funcional un programa de entretenimiento que les haga ganar plata que uno sobre política que les genere aprietes, dolores de cabeza y les haga perder el dinero de la pauta oficial o algún negocio que no siempre tiene que ver con los medios.

El cable también existe

Para los analistas hipócritas o sinceros que se quejan sobre la carencia de programas políticos y para la porción de argentinos que no disfrutan con Gran Hermano, Marcelo Tinelli, la ficción o el periodismo bizarro, hay una buena noticia, aunque es un poco vieja: existen más de cien programas de contenido estrictamente político en el cable.
Los hay en los canales de noticias y en señales como Metro y Magazine.
Además, hace rato que el cable dejó de ser una opción elitista. Se calcula que entre los que pagan y los que se enganchan sin pagar, por lo menos un 70 por ciento de las personas que viven en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, ven y disfrutan del cable.

La época dorada terminó

Pero la época dorada del periodismo político en la televisión abierta terminó hace rato.
Participamos de ella periodistas de distinta ideología y grados de honestidad, y deshonestidad, como Mariano Grondona, Jorge Lanata, Daniel Hadad y Marcelo Longobardi, entre otros. En determinado momento, en América TV, convivíamos casi todos, en medio de una efervescencia de formas e ideas muy saludable.
(Aclaración necesaria: más allá de las fuertes discusiones que tuvimos, Jorge sabe todo lo que hicimos, desde La Cornisa producciones, para que él continuara en pantalla.  Ojalá que un día vuelva para trabajar con la misma libertad con la que lo seguimos haciendo nosotros.)

La Argentina era otra

El país, además era otro.
Para explicarlo en lenguaje de televisión: en la semana en que cayó Fernando De la Rúa y la Argentina tuvo cinco presidentes, La Cornisa tuvo un promedio de rating de 14 puntos, con picos de 18 puntos, algo inédito en la pantalla de América. Un pequeño detalle adicional: no podíamos sacar el dinero de los cajeros, teníamos nuestros ahorros acorralados, se venía la devaluación y el país parecía a punto de desaparecer.

Tres poderes

El primer domingo de mayo, a las 22,  si no pasa nada raro, debutará Tres Poderes. Compartiremos la conducción con Maximiliano Montenegro y Reynaldo Sietecase.
Tres Poderes se propone investigar no solo a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial sino a otros tan "pesados" como los sindicatos, la Iglesia y los grupos económicos.
Con Maxi y Rey nos comprometimos a intentar algo sencillo: hacer periodismo sin morir en el intento.
El aporte de La Cornisa está a la vista: aceptamos pasar al prime time de la semana, los martes, donde la competencia hace muy difícil retener a la audiencia, para meternos de cabeza en la política, los domingos a la noche, en el año de las elecciones para Presidente, gobernadores, diputados y senadores nacionales.

Un instante de su atención

Se supone que los domingos una buena parte de la gente que ve tele parece más predispuesta a ver y escuchar entrevistas, polémicas e investigaciones económicas y políticas.
La noticia es que habrá otro programa político entre los pocos que existen.
Sería bueno que los analistas que los añoran le dediquen un poquito de su atención, en el poco tiempo que les queda hasta la próxima expulsión de la casa o el próximo paso de chamamé de Nina Peloso.