 Por: Sebastián Di Domenica. Las oficinas de Google en Puerto Madero en Buenos Aires tienen muchas de las características de su sede central en Mountain View, California. Los colores del logo del gran buscador de Internet se observan en muchos rincones del lugar como en sillones, cuadros, grandes pelotas y hasta en las guardas en el interior de los baños. Por supuesto, y acorde a la famosa mecánica de trabajo de Google, la sede de Buenos Aires también cuenta con un amplio espacio para que los empleados se distiendan y dejen volar su imaginación. En este caso, el salón mira hacia el río y en su interior se mezclan heladeras con comida, golosinas, un gran televisor, posavasos con la cara de Mafalda, butacones con frazadas, playstation, mesa de ping pong y hasta un sillón con masajeador. Para un periodista o para cualquier persona que no sea nativo digital, hay un detalle que no pasa desapercibido: en las oficinas de Google se ve muy poco papel. En ese amplio salón dedicado a la distracción y el descanso casi no se descubre el papel impreso. A la vista no hay ni libros, ni diarios, ni revistas. Solo en un rincón, un gran libro de lo mejor de Mafalda. La escasez de material impreso puede ser comprensible si se tiene en cuenta el objetivo de esta compañía en Internet: “Google es una empresa que tiene una misión: y la misión es organizar la información del mundo y hacerla fácilmente accesible a los usuarios”. La declaración es de Daniel Helft, actual gerente de comunicación de Google Argentina y ex periodista de la Agencia Bloomberg en Buenos Aires. En una entrevista con Hipercrítico, Helft habló de Google, y de todos los temas que generan interés o polémica en relación a esa empresa: objetivos, crecimiento, periodismo, privacidad y derechos de autor.
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