En cada entrega anual, los premios Emmy arrojan caras y nombres con los que no siempre los espectadores locales están familiarizados. Nadie puede ver todas las series ni interesarse por todas las ofertas. Pero tal vez, el pasado domingo 18, más de uno siguió por Warner la 68ª ceremonia para chusmear looks en la alfombra roja o apostar por la suerte de sus preferidos. Y así se encontró con una gordita rubia, 35 años, mezcla de Laura Ubfal con Verónica Llinás, que respondió “un tampón” cuando le preguntaron qué llevaba puesto. Se llama Amy Schumer, estaba nominada como Mejor actriz en Comedia y si bien no ganó (otra vez se lo llevó Julia Louis-Dreyfus, de Veep) siempre se las arregla para ubicarse en el centro.

Aviso: quien escribe está embarazada de 8 meses por lo que pide disculpas por sus condiciones hormonales al momento de la publicación. El Día del Maestro, noche de domingo 11, Susana Giménez le sacó a Jorge Lanata con su PPT casi 3 puntos de diferencia en el rating: 17,7 frente a 14,8. ¿La razón? Al living de la diva se presentó la figura mediática de la semana, la rosarina Amalia Granata, modelo, ex groupie, ex botinera, ex dama de la economía, y ahora periodista recibida, conductora de radio, socia de la casa de bijouterie Azanza y militante política en el Frente Renovador. Pero no fue su currículum la causa de la invitación sino la noticia de la infidelidad de su pareja, el empresario Leonardo Squarzon, padre del bebé que espera para diciembre.

Tanto Narda Lepes, Germán Mariátegui, Donato De Santis y Christophe Krywonis para después alimentar a su querido público con latas rebosantes de grasas trans y guisos recalentados. Telefe ganó el rating promedio de los primeros cinco meses del año pero en junio y julio perdió ante el Trece y no logra levantar cabeza con sus últimos intentos. Todavía lleva ventaja y falta mucho, pero las recetas de Tomás Yankelevich no estarían generando el efecto esperado. Pero como en esta columna no somos resultadistas, independientemente del rating resulta por lo menos paradójico que en un canal con tanto ciclo gourmet (desde los concursos a cara de perro para elegir al mejor participante hasta las entrevistas cool de Deborah De Corral o las más campechanas de Gerardo Rozín en Morfi, todos a la mesa y su versión dulce Morfi Café), en ese canal con tanto paladar especializado, cada vez el menú ofrezca más platos congelados y fast food.

El periodismo tiene en la televisión al soporte más retrógrado y pacato de todos. Por lo menos, para las mujeres y su pesada mochila de género, el atraso ideológico es flagrante. La medida la otorga el nivel de indignación o de sorpresa mediático ante el cachetazo de la realidad cuando se mete de prepo y ya queda demasiado berreta hacerse el boludo.

Si tuviera usted poco tiempo libre o fuera obligado por su extraña pareja a elegir dos y solo dos ficciones, no lo dude: El marginal y The night of son lo mejor que la televisión local le ofrece al espectador en este momento. Una de Underground, otra de HBO, no se parecen pero coinciden en varios aspectos: son policiales ambientados en la cárcel que ponen en llamas la maquinaria judicial.

Hubo una época en que criticar a Susana (y a Mirtha, también) era obviamente usual. Hay una época, la actual, en que pasa todo lo contrario y gran parte de los medios, las redes sociales y los formadores de opinión la considera un prodigio de permanencia. Otra vez en Telefe después de un año dedicado solo al teatro, volvió Susana Gimenez con la mentada habilidad para convertir en hallazgos de frescura los furcios, errores, metidas de pata y toda su batería de antiinformación básica que en lugar de alejarla, la acerca al público. Está blindada. Que en el mundo del espectáculo vendría a ser lo mismo que nacer angelada, con ese don inexplicable de los que traspasan pantallas para ser amados con incondicionalidad. Sumado, por supuesto, al innegable esfuerzo de una vida entregada al trabajo. Sin embargo, no será nunca la escalera de la meritocracia por donde se llegue a entender por completo la popularidad de los ídolos.

La batalla se perdió. No digamos la guerra porque sería demasiado dramático para una época de auge de las comedias pero sí, repito, la batalla, el duelo, la escaramuza o la dualidad apenas entre dos maneras de trabajar, dos formas de abordar desde los medios periodísticos la sección Espectáculos. Por un lado, quienes lo entienden como avatares de la farándula, incluida celebreties y figurillas, todos en el mismo indiscriminado montón democratizado por el escándalo. Por otro, los que siguen creyendo que “el espectáculo” es el cine, el teatro, la televisión, la música, la danza, de culto y popular, de afuera y de adentro, a lo grande o indie, con talento o sin él, pero siempre con la intención de brindar un arte y un oficio al público. Ambos grupos consideran que lo suyo es la información y se consideran por igual periodistas y trabajadores. Muchos hacen un poco y un poco por exigencia editorial y porque en la variedad aseguran retener el gusto del consumidor. Todo bien y nada nuevo.

El viernes 24 de junio el mundo amaneció con una nueva palabra. Es el Brexit (British exit) o la decisión de los británicos de salir de la Unión Europea (UE). Algo así como si los argentinos votáramos no pertenecer más al Mercosur pero con consecuencias exponencialmente significativas para la economía mundial. Aunque no es tema de esta columna opinar sobre la xenofobia y los demonios que la alientan en el engranaje internacional, sí lo es la información acerca de cómo este referéndum podría afectar la filmación de una superproducción como Game of Thrones (GOT), la serie de HBO realizada en su mayor parte en Irlanda del Norte, además de Escocia, Croacia, Malta, Islandia, sur de España y Marruecos.

Alejandro Fantino, ganador del Martín Fierro por Animales sueltos, es un gran conductor de tevé que supo domar sus demonios y convertirse de relator de futbol en un cálido entrevistador de políticos, actores y hasta filósofos. Si bien insiste en el recurso del “pará pará pará ¿en serio me lo decís que dos más dos es cuatro?”, ya casi se parodia a sí mismo y en todos los casos sale airoso y logra buenas notas.

Sin duda, alguna vez la pregunta acerca de la suerte que nos ha tocado en vida ronda nuestras cabezas. A no preocuparse más porque en Fox Life, un docu-reality nos tira algunas pautas acerca de la buena fortuna. Lucky ladies es el título de la receta que cuentan frente a las cámaras seis mujeres argentinas relacionadas de distinta forma con el polo, esa palabra aspiracional que abre las fronteras a la tilinguería y lubrica el camino sin escalas al litio.

Libros y Lecturas

Un hombre se tiró a nadar a un río

Por: Juan Terranova

Martes. Me compré un mate hecho con la pata de una vaca forrada en cuero que termina en una pezuña completa. Las mujeres a las que se lo muestran se...

Actualidad

Algunos datos impactantes de la historia de la pizza

Por: Redacción

El 9 de febrero se celebró en diferentes puntos del planeta el Día Mundial de la Pizza, ya que en 2017 la Unesco declaró a este exquisito plato como Patrimonio...

Crónicas + Desinformadas

Qué hacer ante la invasión de mosquitos

Por: Cicco

Así como en otros países hay catástrofes climáticas, vientos repentinos huracanados, o azotes demenciales del mar que despierta de mal humor. Hay países que amanecen con la tierra trozada como...

Mundo Cine

Los que se quedan: tradición

Por: Javier Porta Fouz

Los que se quedan es una película tradicional. De esas que, sí, seguro, nos pueden hacer decir que nos encanta ir al cine, para luego enseguida darnos cuenta de que...

Libros y Lecturas

Los lectores desconocidos

Por: Juan Terranova

Domingo. Viajamos a Las Heras y limpiamos un poco la pileta. Tenía solo la mitad del agua. Llenamos lo que faltaba. (Siempre es rara, incómoda, una pileta a medio llenar.)...

Hiper Show

Archivo Oro Radio Berlín: entrevista a Maxi Trusso

Por: Redacción

(Archivo Oro Radio Berlín - entrevista realizada en octubre de 2023) Maxi Trusso, en exclusiva para Radio Berlín, fue entrevistado por Jowi Campobassi en los estudios de la emisora digital...

Crónicas + Desinformadas

Por qué no hay que prestar libros

Por: Cicco

Habrá visto que en estos tiempos todo se presta, incluso la pareja. Ya la gente nada compra. Todo pide prestado. Alquila. Hace trueque. No quiere poner el billete para adquirir...

Libros y Lecturas

Discos y submarinos

Por: Juan Terranova

Lunes. No me gustaron las primeras páginas de La Ribera de Wernicke. Muchos errores de todo tipo. Un estilo que se podría corregir sin esfuerzo, y ese estilo pobre y...