
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó los resultados de la segunda edición del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2024, que posiciona a Chile, Brasil y Uruguay como los países pioneros en el desarrollo y adopción de la IA en la región.
Chile lidera el ranking con 73,07 puntos sobre 100, seguido por Brasil con 69,30 y Uruguay con 64,98. En un segundo escalón, catalogado como "adoptantes", se ubican Argentina (55,77), Colombia (52,64) y México (51,40), evidenciando una brecha significativa con los países líderes en términos de desarrollo tecnológico.
Los tres países pioneros se destacan por haber logrado avances significativos en tres dimensiones clave: Factores Habilitantes; Investigación, Desarrollo y Adopción; y Gobernanza. Chile, en particular, ha demostrado una notable madurez en infraestructura tecnológica, desarrollo de talento especializado y capacidad de innovación.
Según la ministra de Ciencia chilena, Aisén Etcheverry, el país se ha preparado como Estado para afrontar los desafíos que presenta esta tecnología, implementando políticas públicas orientadas a maximizar su impacto económico.
En el caso específico de Chile, las proyecciones son prometedoras: se estima que el 84% de las tareas de administración pública podrían optimizarse mediante IA generativa, lo que podría traducirse en un incremento de 1,2 puntos porcentuales en el PIB anual.
Desafíos regionales
Sin embargo, el estudio también revela desafíos regionales significativos. A pesar de que América Latina ha duplicado su concentración de talento en IA durante los últimos ocho años, ningún país ha alcanzado aún los niveles que exhibían las naciones del norte global al inicio de ese período.
La región enfrenta tres obstáculos principales que dificultan un mayor desarrollo en IA: bajo crecimiento y productividad, altos niveles de desigualdad con limitada movilidad social, y una capacidad institucional y de gobernanza todavía débil.
La brecha tecnológica se hace más evidente al comparar las proyecciones de crecimiento económico para 2030: mientras América del Norte y China podrían experimentar aumentos del 26,1% y 14,5% respectivamente gracias a la IA, América Latina apenas alcanzaría un 5%. Estos datos subrayan la urgencia de implementar políticas más agresivas para el desarrollo y adopción de la IA en la región.










