
Uruguay se convirtió en el primer país de Latinoamérica en legalizar la eutanasia, según explicó el diputado Federico Preve —médico neurólogo, ex senador y miembro del Frente Amplio— en una entrevista con El Observador 107.9. La nueva ley, fruto de un debate público que se extendió por casi siete años, establece un marco de garantías para asegurar su aplicación en casos específicos de sufrimiento extremo, consolidando al país como un referente en la consagración de derechos.
El diputado Preve destacó que el proceso de aprobación involucró a médicos, académicos, abogados y legisladores, lo que permitió una discusión profunda y serena, característica del estilo uruguayo. Este diálogo interdisciplinario fue clave para construir una normativa que equilibra el derecho a morir con dignidad y la necesidad de proteger a los pacientes, evitando tanto la arbitrariedad como la burocracia excesiva.
La ley permite acceder a la eutanasia en casos de enfermedades incurables e irreversibles que causen un sufrimiento insoportable y un deterioro grave en la calidad de vida. Según explicó Preve, este derecho está reservado para personas mayores de edad y mentalmente aptas, asegurando que la decisión sea libre, informada y responsable. El proceso comienza con la solicitud del paciente a su médico tratante, quien debe verificar el cumplimiento de los requisitos y, en caso de duda, consultar a un segundo profesional independiente.
En situaciones donde los dos médicos no coincidan, se recurre a una junta médica integrada por tres especialistas, incluyendo un psiquiatra, para garantizar una evaluación exhaustiva. Este sistema de garantías, inspirado en modelos de países como Países Bajos y Bélgica, busca evitar demoras innecesarias, como las registradas en España, donde algunos pacientes fallecen antes de obtener la aprobación. Preve subrayó que el objetivo es priorizar el bienestar de quienes padecen dolores insoportables, sin someterlos a trámites que prolonguen su agonía.
Uruguay, con una tradición de leyes progresistas, reafirma su compromiso con los derechos humanos al aprobar esta normativa con amplio respaldo social y político. Preve, desde su doble perspectiva como legislador y profesional de la salud, remarcó que la ley refleja un avance en la autonomía individual y en el respeto por la dignidad humana, valores centrales en la sociedad uruguaya.
El diputado también señaló que el diseño del proceso busca evitar la burocracia que, en otros contextos, ha obstaculizado el acceso a la eutanasia. La experiencia internacional demostró que los sistemas ágiles y transparentes son los más efectivos para proteger tanto a los pacientes como a los equipos médicos, sin perder de vista la necesidad de controles rigurosos.
Para Preve, la aprobación de esta ley no solo responde a una demanda ciudadana, sino que también representa un paso más en la consolidación de un Estado que escucha y acompaña a sus ciudadanos en momentos críticos. La entrevista dejó en claro que Uruguay asume un liderazgo regional al abordar un tema complejo con sensibilidad y responsabilidad, sentando un precedente para otros países de América Latina.
La discusión sobre la eutanasia, según el diputado, fue enriquecida por su formación como médico neurólogo, lo que le permitió aportar una mirada técnica y humana al debate. Su trayectoria como ex senador y actual legislador del Frente Amplio refuerza la idea de que esta ley es el resultado de un trabajo colectivo, donde la empatía y el rigor se complementan.
Con este avance, Uruguay demuestra que es posible legislar sobre temas sensibles con altura y consenso. La eutanasia, ahora regulada, se convierte en un derecho más dentro de un marco legal que valora la vida, pero también reconoce el derecho a una muerte digna. ¿Podrá este modelo inspirar cambios similares en la región? La experiencia uruguaya, según Preve, ofrece lecciones valiosas para quienes buscan equilibrar libertad y protección en el final de la vida.
Mirá el video:
https://youtu.be/62MFq9ALQLk?si=t_T0WeV8Epis_Jdp


